Centenario del Raid París-Madrid de 1911

Centenario del Raid París-Madrid de 1911

Este año se va a celebrar el centenario del Raid París-Madrid que llevo en 1911 a unos pocos aviadores a competir en un vuelo por etapas, con un total de 1.170 km, entre estas dos capitales. Para conmemorar esta hazaña, para el mes de junio de 2011, el Real Aero Club de España, junto a otras instituciones y empresas, está preparando una nueva carrera aérea de pioneros, esta vez de aviones ecológicos.

Con esta idea Daher-Socata, la Association du Patrimoine Morane Saulnier, el Aero Club de France, el Ministerio de la Defensa y la DGAC de Francia, el Real Aero Club de España, Senasa, AESA, el Conseil GeneralHautes-Pyrenees y el Ayuntamiento de Tarbes, están preparando una carrera de aviones ecológicos, una de las puntas de lanza de la investigación aeronáutica actual, dada la preocupación medioambiental.

Una carrera para el centenario

Las aeronaves participantes (con un límite de 50 aviones) competirán en tres categorías diferentes: aviones sin emisiones de CO2, aviones con emisiones de CO2 reducidas y otras aeronaves (como aviones VFR, ultraligeros o motoveleros). El recorrido se realizará en cuatro etapas: el 17 de junio de 2011 entre la Ferté Alais (cerca de París) y Cognac (410 km). El día 18 se partirá hacia Tarbes con un recorrido de 279 km, donde además el día 19 se organizarán una serie de conferencias sobre la aviación “verde”. En la jornada del día 20 se realizará la etapa de 325 km que terminará en Burgos. La última etapa se realizará el día 21 de junio con la llegada de las aeronaves al aeródromo de Ocaña. La entrega de premios será en Cuatro Vientos el día 22, quedando el día 23 para el inicio del regreso de los aviones participantes a sus aeropuertos de origen.

En Tarbes el día 19 se impartirán una serie de conferencias que versarán sobre la transición entre las actuales tecnologías basadas en combustibles fósiles (y el futuro inmediato del combustible 100LL utilizado en aviación general) y las ideas en desarrollo, como los motores eléctricos, los combustibles procedentes de biomasa, o la pila de combustible.

Ahora, el Real Aero Club de España va a participar en la organización de carrera de aviones “verdes” que se celebrará en el verano de 2011, como ya lo hiciera en el siglo pasado con el Raid París-Madrid. Y es que el Ayuntamiento de Getafe autorizó en 1911 al Real Aero Club de España a que acondicionara la llamada Dehesa de Santa Quiteria como aeródromo de llegada del raid aéreo, que ganó el aviador francés Jules Védrines, y por la que, a partir de entonces, el municipio contó con un aeródromo permanente.

Con motivo de la organización de la próxima carrera entre París y Madrid, José Luis Olías, Presidente del Real Aero Club de España se reunió a principios de de mes de julio con representantes del Comité de Empresa Daher-Socata, situada en el Aeropuerto de Tarbes (Francia) para iniciar los trabajos para el centenario del Raid París-Madrid. La razón del interés de esta compañía es que en octubre de 1911, tras la victoria de Védrines a los mandos de un monoplano Morane, Leon Morane y Raymond Saulnier crearon la empresa Morane-Saulnier, de la que en 2011, Daher-Socata es su heredera. Esta empresa fabrica actualmente el Socata TBM850, un monomotor turbohélice de seis plazas (en la foto en fase de fabricación en Tarbes), además de secciones completas y diversos componentes estructurales para Airbus, ATR, Bombardier, Dassault, Embraer y Eurocopter.

El Raid París-Madrid de 1911

Esta prueba de aviones ecológicos seguirá al mítico Raid París-Madrid de 1911, que fue en aquel momento, con sus 1.170 km de recorrido, la prueba aérea de mayor distancia de las celebradas en los primeros años de la aviación. Esta carrera fue organizada por el diario Le Petit Parisien, que ofrecía un premio de 200.000 francos al primero que llegara a Madrid. En un principio estaban inscritos 28 arriesgados aviadores, aunque al final solo iban a tomar la salida 8 de ellos: Gilbert Le Lasseur, Luis Gibert, Roland Garros y André Beaumont (monoplano Bleriot XI); Jules Védrines y André Frey (monoplano Morane-Saulnier); Garnier (monoplano Morane-Borel); y Luís Émile Train (con un monoplano Train).

La prueba se inició el día 21 de mayo de 1911, con la partida de Issy-les-Moulineaux (cerca de París) hacia la localidad de Angulema. El evento tuvo una espectacular afluencia de público (unas 200.000 personas) y muchas autoridades.

Sin embargo la prueba empezó con una tragedia, ya que Train, en la salida, y para evitar a un grupo de soldados a caballo, sobrevoló la tribuna de autoridades, impacto con ella y aterrizando con su avión destrozado. En este accidente murió el Ministro de la Guerra, Maurice Berteaux y quedaron mal heridos el Presidente del Consejo, Ernest Monisy y un afamado industrial, Henry Deutsch de la Meurthe.

Con todo esto, solo Garros pudo partir el domingo para la primera etapa, ya que lo hizo antes del accidente, aplazándose hasta el 22 la partida del resto de los pilotos hacia Angulema. En esta primera etapa, y tras recorrer 330 km, solo terminaron Garros, Gibert y Védrines.

El día 23 se dio la salida muy temprano a los tres aviadores supervivientes, que les llevaría durante 335 kilómetros hasta la ciudad de San Sebastián. Aunque salió primero Garros como vencedor de la primera etapa, sería Védrines el primero en llegar a San Sebastián, ya que Garros se quedó sin gasolina, realizando un aterrizaje forzoso en Jaizkibel. El último en la llegada fue Gibert. El día 24 fue una merecida jornada de descanso, ya que además del agotamiento de la prueba, los tres pilotos fueron atendidos a su llegada a San Sebastián por la Cruz Roja, con evidentes síntomas de hipotermia.

La etapa reina de la prueba (con salida el día 25), entre San Sebastián y la Dehesa de Santa Quiteria de Getafe (cerca de Madrid), tenía una distancia de 462 kilómetros. Esta etapa terminó con casi todos los competidores, ya que Garros tuvo un accidente sin consecuencias para el piloto en el barranco del Leizaran cerca de Andoain, Gibert abandono por problemas mecánicos, mientras que Védrines tuvo que aterrizar en Quintanapalla (a 15 kilómetros de Burgos) por problemas técnicos. Más tarde continuó hasta el antiguo aeródromo de Villafria en la capital burgalesa.

Al quedar él como único superviviente, solicitó a la organización el aplazamiento del final de la etapa, lo que le fue concedido. Al final sería el día 26 cuando por fin Védrines llegó a Getafe con su Morane, aunque el numeroso público y las autoridades, entre ellas el Rey Alfonso XIII, ya estaban esperándolo desde el día anterior.



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