I FORO NACIONAL DE AERÓDROMOS ORGANIZADO POR AESA

I FORO NACIONAL DE AERÓDROMOS ORGANIZADO POR AESA

El nuevo reparto de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas, la simplificación de los procedimientos administrativos y la futura reforma normativa sobre los aeródromos de uso restringido, centraron una jornada de especial relevancia para la aviación general y deportiva española.

La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) celebró el pasado 8 de octubre, en su sede de Madrid, el I Foro Nacional de Aeródromos, un encuentro que reunió a representantes de las administraciones públicas, gestores de infraestructuras, ingenierías especializadas y organizaciones del sector aeronáutico para analizar la situación presente y futura de los aeródromos y helipuertos de uso restringido en España.

La jornada puso de manifiesto la importancia estratégica de estas instalaciones para la aviación general, la formación de pilotos, la actividad deportiva y los trabajos aéreos, así como para servicios esenciales de transporte sanitario y lucha contra incendios.

Según los datos difundidos por AESA, España cuenta con alrededor de 400 aeródromos y helipuertos de uso restringido, una red cuya actividad depende tanto de unas condiciones adecuadas de seguridad operacional como de un marco administrativo que permita su desarrollo y mantenimiento.

UN NUEVO ESCENARIO DE COMPETENCIAS AUTONÓMICAS

Uno de los principales asuntos abordados fue el cambio en el ejercicio de las competencias sobre estas infraestructuras, derivado de la interpretación jurídica establecida por la Abogacía del Estado en octubre de 2024. Las comunidades autónomas deben ejercer las competencias asumidas en sus respectivos estatutos de autonomía, lo que supone asumir la tramitación y resolución de las autorizaciones de establecimiento, modificación y apertura al tráfico de las instalaciones comprendidas en su ámbito competencial.

Este nuevo escenario no implica la desaparición del papel de AESA. La Agencia mantiene sus atribuciones estatales en materia de seguridad operacional y puede intervenir en la comprobación del cumplimiento de las normas técnicas mediante los mecanismos previstos en el Real Decreto 1070/2015.

Especial interés despertaron las fórmulas de colaboración entre AESA y las administraciones autonómicas, incluidos los convenios que permiten organizar las actuaciones técnicas, las inspecciones y el intercambio de información. La experiencia presentada por la Junta de Andalucía ilustró la puesta en marcha de un nuevo procedimiento autonómico, mientras que la Comunidad de Madrid expuso su modelo de gestión y supervisión de instalaciones aeronáuticas.

LA AVIACIÓN LIGERA RECLAMA PROCEDIMIENTOS MÁS ÁGILES

El encuentro también permitió conocer las preocupaciones del sector de la aviación ligera y ultraligera. La Asociación Española de Pilotos de Aeronaves Ligeras (AEPAL) trasladó las dificultades que, a su juicio, plantea la complejidad administrativa para la autorización de nuevas infraestructuras, especialmente ante la diversidad de procedimientos y requisitos entre comunidades autónomas.

Entre sus propuestas figuraron la armonización de criterios, la simplificación de trámites y una mayor proporcionalidad de las exigencias técnicas respecto de las características y actividades reales de cada instalación. Estas cuestiones adquieren especial importancia para los aeroclubes, las escuelas de vuelo y los operadores de aviación deportiva, cuyo desarrollo está estrechamente relacionado con la disponibilidad de aeródromos adecuados.

NUEVAS PERSPECTIVAS NORMATIVAS PARA EL SECTOR

Otro de los anuncios relevantes de la jornada fue el trabajo que desarrollan AESA y la Dirección General de Aviación Civil para actualizar el marco normativo de las infraestructuras aeronáuticas. El proyecto expuesto contempla sustituir el Real Decreto 862/2009 y modificar los reales decretos 1070/2015 y 1189/2011, con el objetivo de actualizar requisitos técnicos y adaptar la regulación a nuevas necesidades.

Entre las novedades planteadas destacan la regulación específica de los hidroaeródromos, la futura incorporación de requisitos para infraestructuras de movilidad aérea avanzada y aeronaves eVTOL, y la posible creación de una categoría que permita determinadas operaciones limitadas de aerotaxi.

Se trata, por el momento, de propuestas anunciadas que deberán seguir su correspondiente procedimiento normativo, incluida la fase de información y consulta pública.

SEGURIDAD OPERACIONAL Y RESPONSABILIDAD DE LOS GESTORES

La jornada también abordó las obligaciones que continúan después de obtener una autorización aeronáutica. AESA destacó aspectos como el mantenimiento de pistas e instalaciones, el control de obstáculos, la actualización de procedimientos operativos, la correcta tramitación de modificaciones y la coordinación con las operaciones de aeronaves no tripuladas.

Asimismo, se presentaron soluciones de digitalización y supervisión remota de infraestructuras, especialmente orientadas a mejorar la disponibilidad y trazabilidad operativa de los helipuertos.

UNA ETAPA DECISIVA PARA LA AVIACIÓN GENERAL

El I Foro Nacional de Aeródromos ha situado en primer plano una cuestión esencial para el futuro de la aviación general española: cómo compatibilizar las necesarias garantías de seguridad operacional con procedimientos administrativos eficientes, homogéneos en sus criterios fundamentales y proporcionados al tipo de actividad desarrollada.

La coordinación entre AESA, la Dirección General de Aviación Civil y las comunidades autónomas, junto con la participación activa de gestores, aeroclubes y organizaciones representativas, será determinante para afrontar esta nueva etapa.

La futura reforma normativa constituye, además, una oportunidad para abordar las necesidades específicas de la aviación general y deportiva, facilitar la evolución de sus infraestructuras y favorecer su desarrollo dentro de un marco de seguridad jurídica y operacional.