Cartas a la administración

Tras la última reunión con AENA, adjuntamos el listado de temas pendientes de este organismo con la Aviación General. Este documento ya está nuevamente en manos del responsable de la red de aeropuertos, tras finalizar el primer ciclo de reuniones bilaterales entre AENA y las asociaciones del sector (Real Aero Club de España, AOPA Spain y AEPAL), en el marco de las reuniones sectoriales auspiciadas por la DGAC.

El pasado 9 de noviembre de 2020 la Agencia Estatal de Seguridad Aérea publicó en el Boletín Oficial del Estado una resolución por el que se regulaba, a nuestro entender de forma restrictiva, el desarrollo de los exámenes “electrónicos” de conocimientos teóricos para la obtención de licencias de piloto (FCL).

AESA ha contestado oficialmente a la documentación que tiene que llevarse a bordo en el caso de los ULM y aeronaves de construcción amateur. Además, ha informado de un workshop que ha organizado recientemente EASA sobre paracaidismo.

AENA, con la gestión de sus aeropuertos para la aviación general, es uno de los principales hándicaps que tiene el sector. Nos hemos pasado por la web europea EuroGA Airports, que tiene una base de datos de más de 15.000 aeropuertos europeos, y hay comentarios demoledores para aeropuertos españoles de AENA. Además, incluiremos un ejemplo vivido en primera persona de cómo se funciona fuera de nuestras fronteras.

A la tercera va la vencida. El Ministerio del Interior ha contestado que los equipos PEGASO “no ostenta capacidades de inspección aeronáutica”, zanjando definitivamente la polémica. Todo esto se inició con la respuesta de AESA a través del Portal de Transparencia en el mes de enero, y el posterior comunicado conjunto entre AESA y la Guardia Civil a finales de ese mismo mes, que dejaron más dudas que certezas.

AESA no deja de sorprendernos. A un requerimiento de información por parte de AOPA Spain, en colaboración con el Real Aero Club de España, acaba de contestar que solamente los inspectores de AESA tienen capacidad de inspección aeronáutica ¿Qué pasa entonces con las inspecciones, entre otros, de los equipos PEGASO de la Guardia Civil?

El pasado 16 de diciembre se incorporaron, entre otras cosas, importantes cambios en la reglamentación EASA FCL sobre el criterio en los créditos aplicables entre licencias. Ahora esta misma filosofía debería aplicarse en España, para que licencias superiores como PPL, CPL o ATPL tengan crédito completo sobre las materias teóricas comunes necesarias para obtener las licencias de instructor y examinador de ULM.

Como está pasando desde hace años en España se ha publicado un nuevo proyecto de legislación en el que no se tiene en cuenta para nada a la aviación general y deportiva. Y en este caso especialmente al vuelo sin motor.

El sector del ultraligero sigue sufriendo en España de una normativa obsoleta. El proyecto del nuevo RD sigue estancado en la administración desde hace años y cada vez es mayor la presión “inspectora” sobre el sector. España, que podría ser por sus condiciones climáticas y de espacio aéreo un paraíso en Europa se está convirtiendo en el infierno europeo. Por ello el Real Aero Club de España sigue luchando ante Aviación Civil y AESA para que las cosas cambien, ahora con nuevas peticiones, una sobre los instructores, examinadores y experiencia reciente para renovaciones; otra sobre la documentación a llevar a bordo de un ULM; y una última sobre la incorrecta interpretación de que un ULM no puede salir en vuelo de territorio español.

La Dirección General de Aviación Civil parece que ha cambiado de rumbo, y tras muchos años en los que AESA ha hecho las funciones de regulación y de inspección, la DGAC parece que quiere ahora retomar su función reguladora. Este nuevo rumbo se ha “presentado” hace unos días a las asociaciones del sector.

El Real Aero Club de España ha enviado una serie de alegaciones durante el periodo de consulta pública previa a los anteproyectos de ley para la modificación de la Ley 48/1960 sobre Navegación Aérea, y de la Ley 21/2003 de Seguridad Aérea.

Como ya adelantamos el pasado 19 de julio, el futuro Real Decreto que regulará el uso de aeronaves ultraligeras (ULM), que actualmente sigue en tramitación, acogió la alegación que se realizó desde el Real Aero Club de España (y el resto de asociaciones del sector) para la eliminación de la limitación de la altitud máxima de 1.000 pies, contemplándose su elevación a una altitud de presión máxima de 3.000 m. Y ello se adoptó por obvios motivos de seguridad.

El presidente del Real Aero Club de España ha enviado una carta a la directora de AESA Isabel Maestre, con copia a la Secretería General de Transportes y Movilidad, y al director general de Aviación Civil, reclamando información sobre una modificación sustancial del régimen de matriculación de aeronaves, sin audiencia del sector y aprovechando la actual emergencia sanitaria.

EL Real Aero Club de España, AEPAL (Asociación Española de Pilotos de Aeronaves Ligeras) y AOPA Spain (Aircraft Owners and Pilots Association Spain), han hecho un esfuerzo titánico para enviar a la administración un documento conjunto con todas las demandas pendientes que tiene el sector desde hace muchos años.

Tras una primera alegría al ver por fin la resolución de AESA con la extensión de la validez de las licencias y habilitaciones, esta se ha tornado en decepción. Como nos tiene acostumbrados, AESA ha añadido procedimientos farragosos que deben aplicar instructores y examinadores, sin tener en cuenta que no hay en todas las provincias, y mucho menos en todos los municipios. Errores que se podrían haber evitado con abrir una fase de audiencia con las asociaciones, como así lo pidió el Real Aero Club de España, y para lo que ha habido tiempo más que de sobra. Y, además, seguimos sin noticias sobre el proceso de “desescalada” para la aviación general y las escuelas.

Tras la carta enviada por el presidente del Real Aero Club de España el pasado 12 de marzo pidiendo medidas especiales para la aviación general por la crisis, llega ahora la respuesta “…nos gustaría informarle de que en este momento no está prevista la emisión de exenciones adicionales para cubrir dichos supuestos”. En esta frase se resume el nulo apoyo y la flexibilidad de AESA con la aviación general.

La semana pasada el presidente del Real Aero Club de España envió una carta dirigida al director general de Aviación Civil y a la directora de la AESA solicitando medidas para el sector de la aviación General. Además, se ha decidido aplazar la XLVII Vuelta Aérea de España para después del verano.

En la primera semana de febrero ha continuado el trabajo incesante de la nueva junta del Real Aero Club de España, para entrar en contacto con todos aquellos organismos que tienen una importancia capital en el devenir de la Aviación General. En esta ocasión las reuniones han sido en AENA, ENAIRE, la Base Aérea de Cuatro Vientos y la Maestranza de Madrid.

La actividad de la nueva junta del Real Aero Club de España sigue a buen ritmo con el objetivo de entrar en contacto con todos aquellos organismos que tienen algo que decidir sobre la normativa de la aviación general (Ministerio de Fomento) o que pueden aportar su experiencia en la mejor formación de nuestros pilotos (CIMA).
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